

Daniel Jiménez publicó Deshumanizando al varón en 2019, es decir, lo hizo en el que probablemente fue el mayor apogeo de la corriente feminista de las últimas dos décadas. Nadie contradecía, nadie criticaba y nadie mostraba oposición al desequilibrio social y legal que se estaba dando y aún continúa.
Este licenciado en historia ofrece un punto de vista crítico y poco convencional en cuanto a las relaciones de género se refiere. Desafía la narrativa predominante que otorga sin pudor ni matiz alguno un papel al hombre como figura privilegiada que en una especie de pacto histórico acuerdan un tejido social que oprime a la mujer. Jiménez argumenta que, del mismo modo que las mujeres (esto nunca se niega), también ellos enfrentan desigualdades y problemas específicos como el suicidio, muertes laborales, fracaso escolar, personas sin hogar o la falta de visibilidad mediática y política.
El autor divide el texto en tres partes: La primera es una exploración histórica para desmitificar el papel del hombre como opresor; le sigue una parte en la que analiza la situación actual y desafíos que atañen al sexo masculino; y, concluye con propuestas para romper el monopolio feminista que bajo la premisa de igualdad solo impulsa el avance femenino con tendencia a ubicar al hombre, únicamente, en posiciones de poder, ignorando a los que se encuentran en situaciones desfavorecidas.
Este ensayo social cuestiona las ideas preconcebidas con extremo rigor, cargado de fuentes que cualquiera puede consultar, desafía —con datos— conceptos establecidos de la narrativa de género actual invitando a la reflexión para alcanzar una perspectiva más matizada y equilibrada.
Les dejo un vídeo en el que Roxana Kreimer @Filosofiaparalavida define Deshumanizando al varón como uno de los libros más importantes de las últimas décadas.